El cuento de Hugo Chávez Frías sobre su negritud comienza así...
"Yo tuve una abuela que le decían la Negra Inés. Una negra despampanante, famosa en todo el llano. Han pasado casi cien años y todavía la recuerdan poetas del llano: la Negra Inés, la de la casa del semeruco, cerca de la iglesia. ¡Ah!, eso suena a recuerdo bonito, profundo y lejano.
"Dicen que la Negra Inés, mi bisabuela, era hija de un africano que pasó por aquellos llanos. No es que dicen, es que era verdad, porque cuando cien personas dicen lo mismo en un pueblo pequeño, es verdad. Aunque quizás yo nunca sabré el nombre de aquel abuelo africano, que era de los Mandingas. Así que yo termino siendo un Mandinga. La Negra era la madre de mi abuela Rosa Inés Chávez, que nació entre india y negra. "Porque, ¡mira!, el papá de mi abuela, de Rosa Inés, fue un italiano que se levantó a la Negra Inés y vivieron un tiempo juntos. Tuvieron a Rosa Inés y a Ramón Chávez, que lo recuerdo. Yo lo vi morir. Murió de un ataque, como decían antes".
Fuente: http://www.cuentosdelaranero.org.ve/la-negra-ines/#.UcYZGU0zye8
domingo, 17 de marzo de 2013
sábado, 16 de marzo de 2013
domingo, 17 de febrero de 2013
Centro de Saberes Africanos
Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora
(Centro de Saberes Africanos)
(Centro de Saberes Africanos)
(0212) 808-9394
Esquina Mijares. Torre Banco Lara, piso 17. Caracas. Paralelo al Banco Central de Venezuela.
sábado, 16 de febrero de 2013
domingo, 20 de enero de 2013
Estrella roja
Une étoile caresse le sein d’une
négresse…
La estrella de Miró acaricia el seno de una negrita…
Hoy usted me mira y se apodera de mí.
Mira mi estrella, su estrella,
la estrella roja que danza sobre mi seno izquierdo.
Siempre el izquierdo, no lo olvide.
Siempre sobre el corazón.
(Exordio a “El seno de una negra”)
sábado, 19 de enero de 2013
domingo, 16 de diciembre de 2012
Mujer negra
Por Beatriz Aiffil
Dame esa copa de vino mi querido Ludovico
que aún estoy viva y puedo reclamar el olvido,
dame tu amor Virgilio
a mí que puedo librarte del infierno.
Soy todas las mujeres negras.
(Preámbulo de
“Ludovico”, dedicado a Ludovico Silva, in memorian)
Yo sí soy negra
sí soy una mujer negra, otra mujer negra,
soy todas las mujeres negras.sí soy una mujer negra, otra mujer negra,
Dame esa copa de vino mi querido Ludovico
que aún estoy viva y puedo reclamar el olvido,
dame tu amor Virgilio
a mí que puedo librarte del infierno.
Denme la daga a mí que soy Nigeria y Mozambique,
que soy el Congo y la Bisó.Soy todas las mujeres negras.
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